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HISTORIA DE LA BALANZA

Aproximadamente en el año 3.500 antes de Cristo el comercio era una de las actividades más relevantes, especialmente en todo lo referente al intercambio de los productos. Debido a esta evolución en dicha comercialización, el pueblo egipcio se vio forzado a pesar y medir esos productos destinados a la venta.
Por esta razón, el surgimiento de un nuevo instrumento que colaborara en este aspecto resultaba esencial. Estos son los inicios de la historia de la balanza egipcia. Este tipo de instrumento primitivo de medición consistía de una columna con un astil atado con una cuerda en cuyos extremos, a su vez, se sostenían unas bandejas mediante otras cuerdas. En dichas bandejas era donde se colocaban, por un lado, la mercancía que se quería pasar y, por el otro, una pesa de un valor que debía ser convenido. Con el transcurso de los años, los egipcios fueron paulatinamente modificando su invento, por lo cual ya cerca del 1.500 agregaron una plomada que permitía verificar si el instrumento en sí se encontraba o no nivelado según los requerimientos. Los romanos también se permitieron crear su propio sistema de medición del peso, mientras los egipcios se enriquecían con su propio invento porque lo perfeccionaban continuamente. De hecho, a la plomada luego le sumaron una aguja – más popularmente conocida como fiel – que indica el equilibrio entre los platos del operador de medición, que además es el momento exacto para el realizar el cálculo del peso. Pero la civilización romana, como ya adelantábamos, no se quedó atrás. Cerca del año 200 a.C. lograron darle a forma a lo que luego se conoció como romana de gancho. La historia de la balanza creció y dicho instrumento fue ampliamente difundido durante el imperio. Su sistema el siguiente: la romana de gancho tiene un astil pero de constitución asimétrica. 

Balanza antigua extraída de una tumba de la época romana


Desde su extremo de menor longitud se puede colgar un gancho. En dicho gancho debe colgarse la mercancía, y posteriormente se perfeccionaría el invento gracias al agregado de un plato.
Por otro lado, desde el extremo más largo se desliza un peso fijo, que además tiene que ser dentado y graduado. Tan importante sería esta creación de los romanos, que se constituiría en el perfecto antecedente de las llamadas básculas de plataforma, las cuales se utilizan debido a que su resistencia les permite soportar grandes pesos.


EVOLUCIÓN DE LAS BALANZAS

Los egipcios y los romanos no fueron los únicos en aportar su grano en la historia de la balanza y los instrumentos medidores de peso. Da Vinci, por ejemplo, fue otro exponente de la colaboración en este aspecto. En el siglo XV configuró una medidora cuyo cuadrante era graduado. Asimismo, se apartó de otros inventos porque el suyo indicaba el peso del producto en dicho cuadrante, que además tenía una forma semicircular. Por esta razón es que se la considera como la primera herramienta de medición de índole automática, distinta al caso de aquellas que establecían entre los pesos determinadas equivalencias. También los estudiosos de las matemáticas se permitieron contribuir con sus propias creaciones. Tal fue el caso de Gilles de Roberval, quien llevó adelante un novedoso sistema de astiles que se acoplaban de manera paralela. Con este método, el francés estaba desafiando el sistema de palancas. Recordemos que éste permitía que los platos del instrumento se mantuvieran en una horizontalidad inmune al desplazamiento de los pesos.
 

Representation pictórica

Si nos adentramos un poco más en la historia de la balanza, es preciso mencionar que ya la báscula tenía su propia y primitiva representación pictórica. Si nuevamente nos retrotraemos al Antiguo Egipto, nos encontramos con numerosos bajorrelieves y papiros donde se encontraba representada la medidora, casi siempre con sus platillos colgados de los extremos del brazo, generalmente suspendido desde un soporte ubicado en el medio del instrumento. Asimismo, dicha forma de configuración se utilizó con una connotación simbólica para hacer referencia a términos tales como la justicia y al derecho. Los medidores, a su vez, tienen su propio lugar en los museos. Por ejemplo, en el Museo de Nápoles podemos encontrar distintas clases de medidoras que se encontraron en Pompeya, que van desde aquellas que cuentan con dos platillos, pasando por las que tienen solamente un platillo en su constitución, hasta (como no podía ser de otra manera) una de las más conocidas: la romana, que utilizaba el principio de palanca que Roberval se permitió desafiar.
 

DEFINICIÓN:


La balanza es un instrumento cuya función principal es la de medir la masa de un cuerpo. Por masa entendemos la medida de un cuerpo en relación con la inercia, es decir, con la resistencia que pone un sistema físico a cualquier cambio o modificación. Hay más de un dispositivo para medir la masa del cuerpo.
Por un lado tenemos la llamada herramienta romana, que opera técnicamente y que tiene una gran antigüedad. Entre las funciones que ha cumplido esta herramienta se encuentran, entre otras, la de pesar mercancías destinadas a la venta. También tenemos el caso de la báscula. La misma surgió como respuesta a las dificultadas que presentaba la herramienta romana. Es decir, todo aquello que no podía ser pesado en ésta sí era posible ser pesado en la báscula, más que nada porque cuenta con una plataforma a ras del suelo que es lo que hace que el proceso de pesado sea mucho más sencillo de llevar a cabo. La capacidad que tiene la báscula para soportar grandes pesos es lo que ha permitido que se pesen, incluso, grandes camiones en ella.
En cuanto al tema que nos ocupa, la tercera opción con la que nos podemos encontrar para medir el peso de la masa es la balanza. La misma es más frecuentemente utilizada en una superficie terrestre donde el peso se vincula directamente con la masa. Se opone a la báscula en que así como aquella es empleada para pesar masas de gran magnitud, en ésta ocurre todo lo contrario. Por lo general, se colocan sobre ellas masas muy pequeñas, por lo general de pocos kilos. En cuanto a su uso, éste no solo está restringido al hogar. Podemos notar su presencia en laboratorios (justamente porque lo que se pesa es de menor magnitud, la báscula no sería tan necesaria en este caso), en empresas y en numerosas industrias que quieren determinar el peso de sus productos. Por lo tanto, no solo se pesará un determinado objeto sino también – como ocurre en los laboratorios, por ejemplo – numerosas sustancias de distinta índole. Cuesta ahora imaginar un solo tipo de herramienta para medir el peso porque en la actualidad hay modelos electrónicos de avanzada que arrojan mucha precisión y rapidez en su tarea de medición del producto o sustancia. Lo cierto es que en la antigüedad se utilizaban aquellas que operaban mecánicamente y con una lentitud notablemente mayor a las actuales. Uno de los primeros mecanismos empleados fue el que contaba con dos brazos iguales, también llamados brazos paralelos. Este modelo tuvo su momento de mayor empleo entre los egipcios y se cree que data desde hace más de 2.000 años antes de Cristo. Dicho sistema de brazos simétricos funciona de la siguiente manera. Había una barra en el dispositivo que debía encontrarse en un contrabalance ideal.

De dicha barra se desprendían dos platos, uno desde cada extremo. A su vez, la barra debía ser sostenida por un punto de apoyo que tenía que ser de la menor dimensión posible. Ahora bien, en cuanto al proceso de medición de la masa, se debía proceder de la siguiente manera. En primer lugar, era pertinente colocar el producto que quería ser pesado en uno de los platos, al que llamaremos plato A o plato número uno. Una vez hecho esto, en el plato B o
plato número se iban colocando paulatinamente pesas, que además debían contar con un peso fijo y conocido. Para determinar si la balanza había llegado a su punto de mayor equilibrio, había que observar que la barra estuviera en una posición perfectamente horizontal. Una vez que se ha llegado a este equilibrio, a esta armonía entre los dos brazos, entre los dos platos, ese era el momento en el que se calculaba el peso del producto o sustancia, el llamado peso control.

Esto proviene de toda la suma que se ha hecho de las pesas que se fueron colocando en el plato B. Este peso resulta, desde ya, el peso del producto que se quiso determinar con la operación y, por supuesto, el peso del producto que se colocó en el plato A es el mismo que el de las pesas que se pusieron en el plato B. Pero el ejemplo anteriormente mencionado no fue, desde ya, el único que se implementó para medir el peso. Hubo otro sistema, emparentado con el romano. Este tipo de operativo mecánico consistía también en una barra sostenida gracias a un punto de apoyo y el pesaje se llevaba a cabo a través de un solo plato donde se colocaba el peso que se quería determinar con exactitud. Si bien hasta aquí el método es casi igual al ejemplo anterior, la diferencia radical es que en este caso los brazos no son iguales o simétricos. En uno de los brazos, el que resultaba ser el más corto, se colocaba el peso a determinar. El brazo largo, por su parte, directamente no tenía plato. Es decir, lo que tenía era el llamado pilón, una suerte de peso deslizable, que se ubicaba sobre una regla numerada. Dicho pilón se movía alejando o acercando el peso hasta el punto de apoyo para alcanzar el fin que siempre se persigue: el del perfecto equilibrio.

En el caso que nos ocupa, se la emplea en lugares donde la determinación del peso resulta de gran importancia, como es el caso de los laboratorios. En este medio, este instrumento de medición es tan trascendental que se cree que de éste dependen la mayor parte de los resultados analíticos que se están buscando en la realización de un determinado estudio, análisis o experimento. Como ocurre con la mayoría de las balanzas, la balanza analítica presenta una gran variedad de modelos modernos que contribuyen al fin que se quiere perseguir: el de la obtención de resultados sumamente precisos. Por esta razón, los modelos más nuevos que se han lanzado al mercado pueden ofrecer unos valores de exactitud en la lectura que van de desde 0,1g. hasta 0,1mg. Como se encuentran muy desarrollados, no resultará necesario que se las traslade a cuartos especiales donde se lleve a cabo la obtención de la medida de peso. Esto no ocurre, empero, con otros modelos. Sin embargo, se cree que el mero empleo de algunos circuitos electrónicos no va a eliminar la posibilidad de interacción del sistema con el medio ambiente. Debido a esta interacción pueden producirse algunos efectos físicos, que además son muy relevantes porque no pueden ser suprimidos bajo ninguna forma. Esto es importante de recalcar porque la confianza en la precisión que inspiran las balanzas analíticas no podrá ser alta si no consideran otros factores como el caso de su localización.


UBICACIÓN DE LA BALANZA ANALITICA


Para que una balanza analítica tenga una posición correcta (factor que será determinante en la obtención de los resultados del pesaje) hay que atenerse a ciertas reglas. Las llamadas salas de medida, por ejemplo, deberán tener solamente una entrada y el menor número de ventanas posible. Esto evita la intromisión directa tanto de la luz del sol como de las corrientes de aire que provienen del exterior. Asimismo, hay que contar con una baja susceptibilidad a cualquier tipo de choques o vibraciones que comprometan la precisión de los resultados. Ahora bien, a lo que mencionamos anteriormente se deben agregar otros cuidados. Es decir, no importan solo las condiciones de la sala sino también las condiciones de la mesa sobre la cual será apoyada la balanza analítica. La misma deberá quedar apoyada fijamente en el suelo.
Si no se la coloca sobre el suelo sino que se la apoya contra la pared, también hay que buscar la mayor fijación posible. Esto evitará, por supuesto, la transmisión de vibraciones, que se reducirán a lo mínimo si se cumple con los consejos impartidos. La mesa también tendrá que ser lo más rígida posible, es decir, no podrá ceder a cualquier movimiento o a inclinarse durante las operaciones de medida que se efectuarán sobre ella. Entre las opciones que se recomiendan, se encuentran las mesas de laboratorio (que se conocen por su gran estabilidad) o, en su defecto, las mesas de piedra. Dichas mesas tendrán que ser colocadas en sitios rígidos también, como lo son los rincones de los cuartos o salas. Por último, una de las condiciones es que sea una mesa antimagnética (es decir, carecer de metales o acero) y que se encuentre protegida de las cargas electrostáticas (evitar los plásticos y vidrios).


CONDICIONES DEL AMBIENTE


Como se ha podido observar, cuando se opera con una balanza analítica, no solo hay que tener en cuenta el lugar donde se lo colocará sino también el cuarto mismo donde estará y, asimismo, las condiciones ambientales de las cuales dependerán los resultados. Se recomienda, entonces, que la sala donde se encuentre la báscula se mantenga a una temperatura constante, sin demasiadas variaciones. La humedad, a su vez, debe mantenerse entre un 45% y un 60% (esto hay que monitorearlo de manera permanente). Por otro lado, se debe impedir por todos los medios una incidencia de luz solar que de directamente sobre el instrumento de medición. Esto va ligado a otra recomendación de importancia que tiene que ver con no realizar el pesaje o la obtención de las medidas cerca de zonas donde puedan encontrarse irradiadores de calor. Al mismo tiempo, se recomienda evitar la medición cerca de aire acondicionado, computadoras o de la puerta de la sala.

MANEJO DE LA BALANZA ANALITICA


Este modelo de balanza es uno de los instrumentos de medida más empleados
en los laboratorios, por ejemplo, porque de él van a depender absolutamente
todos los resultados de los análisis. Es por eso que este tipo de balanza se caracteriza, justamente, por su alto nivel de precisión, ya que un mínimo error puede comprometer enormemente el avance de una determinada investigación.
De hecho, una de las medidoras analíticas más modernas puede llegar a
ofrecer grados de precisión de la lecturas cercanos a los 0.0001 grs.
Recordemos que la masa es la cantidad de materia con la que cuenta un cuerpo o sustancia, que siempre se mantendrá invariable. El peso, por otra, es la medida de la fuerza que la gravedad va a ejercer sobre un determinado cuerpo. Esta sí es variable, porque cambia según la altitud y la latitud terrestre, de ahí que el peso de un objeto no sea siempre el mismo.La masa de un objeto, por su parte, va a ser medida por la comparación de dicho peso con el de una masa que sea conocida. Para que se llegue a un valor de la fuerza de gravedad sumamente constante, las masas entonces tendrán que ser proporcionales a los pesos. Justamente, la balanza analítica será la encargada de determinar la masa, debido a que la gravedad va a ejercer la misma fuerza sobre las pesas y también sobre el objeto. Por eso es que muchas veces el término peso se va a asociar al de masa, más allá de que equiparar estos conceptos sea totalmente erróneo, como ya hemos determinado.
El manejo de la balanza analítica es bastante complejo debido a que la medidora que nos ocupa tiene una confección o construcción que se encuentra basada en la aplicación de manera práctica de de la palanca, que se va a encontrar formada por una barra rígida, con un determinado punto de apoyo entre ambas fuerzas producidas.
Por otro lado, la medición del peso de una determinada sustancia o bien de un objeto en la balanza en cuestión se va a producir cuando finalmente se alcance establecer un equilibrio entre las pesas, que son ni más ni menos que las unidades de medida que se toman como referencia de peso. La palanca se encontrará en un estado de equilibrio cuando la suma de sus momentos sea análoga al valor cero.

COMPONENTES DE LA BALANZA ANALÍTICA
 

Para saber cabalmente cómo es el manejo de esta balanza analítica es precioso conocer todos sus componentes, con sus respectivas funciones.
Uno de los sistemas con el que opera es el denominado “sistema de sostén”. Se trata de un método mediante el cual se pueden sostener todos los objetos de la pesada. Lo componen una serie de elementos cuyo funcionamiento es importante conocer para operar la medidora, éstos son tres: la platina, una serie de estribos y la columna.
Por otro lado, hay un segundo sistema de manejo de balanza analítica llamado “de equilibrio”. Es un procedimiento sensible que tiene la función de registrar el peso del objeto mediante un método de escalas. El mismo se encuentra compuesto de una cruz y de algunas cuchillas.
Por último, el tercer sistema es el “de escalas”. Tiene la tarea de arrojar el valor de la pesada, pero siempre después de que el sistema de equilibrio registre el peso del objeto. Está constituido por una escala óptica y por una escala micrométrica. Podemos mencionar un cuarto sistema, el de nivelación, cuya función es la de nivelar la balanza analítica, para que se pueda registrar el resultado de la pesada de manera correcto, con lo cual se evitan errores. Está compuesto de patas tipo tornillo y de una burbuja. Para el manejo de la balanza analítica es preciso conocer el funcionamiento de sus partes. Por ejemplo, el visor. Es el lugar donde se encuentra la escala óptica y la micrométrica y donde van a producirse todas las lecturas de la pesada. El botón de disparo, por otro parte, tiene que ser pulsado cuando se quieran efectuar el medio disparo, el disparo completo o bien el frenado de la medidora.
El botón de cambio, a su vez, tiene que ser pulsado cuando se quieran producir ciertos cambios en la cantidad de la pesada en decenas y centenas de gramo. Con el botón de control es con el cual se podrá ajustar la cantidad de la pesada que está siendo registrado. Asimismo, las patas tornillo van a ser las encargadas de la nivelación de la báscula, por lo cual la burbuja siempre tendrá que estar en la parte céntrica del nivel. Cuando se nos informa que el operador técnico está en una posición de frenado, es cuando la medidora está completamente apagada, es decir, cuando se pueden cambiar los objetos de pesada sin correr el riesgo de que se registren todos los cambios en las medidas.

BALANZA DE LABORATORIO


El laboratorio es un ambiente que se encuentra equipado con muchos instrumentos de medicion y equipos, todos ellos empleados con el objetivo de realizar experimentos e investigaciones de variada índole, ya sea en relación a lo industrial, a lo químico, a lo biológico, entre muchas otras clases de investigaciones que se llevan a cabo.
Por lo tanto, teniendo en cuenta el trabajo que la gente de un laboratorio
desempeña lo que se necesita es, fundamentalmente, una gran precisión en
las mediciones ejecutadas. En el caso de las balanzas de laboratorio, las
mismas aportan ese nivel de precisión (por algo también se las conoce con ese calificativo) requerido en el proceso de medición. Para dar una idea aproximada del grado de exactitud con el que operan, cabe mencionarse que hasta pueden llegar a medir pesos de sustancias que equivalen a una millonésima de gramo. Sin embargo, y a pesar de sus grandes beneficios, también este tipo de herramienta de medición de peso necesita de muchos cuidados. Fundamentalmente, deben estar protegidas en una caja de plástico o también en una de vidrio. Con esto se previene algo radical: que no se altere la lectura del peso de la sustancia por factores como el aire ambiental y su movimiento. Otro aspecto que debe ser tenido siempre en cuenta es que la temperatura ambiente, la presión atmosférica y las partículas del aire inciden directamente en el momento de ajustar el aparato y en el momento de calibrarlo. Asimismo,
las balanzas de laboratorio tienen la tarea de transferir los valores de los patrones a lo que se denomina como calibrando. Además de esto, este tipo de herramienta de medición, cuando es utilizada en el medio de las investigaciones y los análisis, también se las conoce como comparadoras. Este tipo de dispositivo lo que permite es que su lectura, como ya lo hemos adelantado, sea de gran resolución. Esto ayuda a que se minimicen casi enteramente las diferencias entre las lecturas del patrón y las lecturas del calibrando. Por esta razón, los laboratorios están equipados con una considerable cantidad de comparadoras. Entre los modelos más conocidos y empleados con mayor frecuencia se encuentra la comparadora de carrusel automático. La misma se caracteriza por contar con una de las mejores repetibilidades disponibles. Por esta razón, es un modelo muy solicitado y de gran sofisticación. Se calcula que en el mundo solo existen escasos ejemplares para adquirir.

En el caso de los laboratorios de física, por ejemplo, se emplean distintos tipos de herramientas de medición que operan con sus propios sistemas. Para pesar un objeto, por lo general se produce un desplazamiento de las masas calibradas sobre cuatro rieles y luego se fijan en posiciones que estén etiquetadas. Los distintos rieles lo que hacen es diferenciar los distintos tipos de peso que se utilizan en el laboratorio de física. Por ejemplo, el primer riel corresponde de 100g a 200g. El segundo riel está en relación con los 10g hasta los 100g. Por su parte, el tercer riel abarca desde 1g hasta 10g. Y por último, para concluir con este orden descendente, el cuarto riel desplaza un peso de 0.1g hasta 1g.

DISTINTOS TIPOS DE BALANZAS DE LABORATORIO


Antes de determinar los distintos modelos o tipos de balanzas de laboratorio que se pueden encontrar, pasemos a enumerar las generalidades de estas herramientas conocidas por su alta precisión y resolución. En la mayoría de los casos, los platillos están fabricados en acero inoxidable y la función de tara va a estar siempre disponible para su utilización. Los modelos siempre deben contar con un certificado de calibración y con posibilidades de verificación, si es posible se recomienda que incluyan las dos opciones juntas, algo que no ocurre con tanta frecuencia. Aparte del pesaje del producto o sustancia, hay otros ofrecimientos gran importancia como el porcentaje y la realización de recetas. En cuanto al proceso de medición del peso, se puede ejecutar sin el menor grado de dificultad. Asimismo, se deben entregar con pesos de calibración y con un componente de red que por lo general es de 250 V. En algunos casos, pueden ser alimentadas mediante baterías. En cuanto a las que poseen un rango de peso en miligramos, hay que mencionar que casi siempre tienen un dispositivo interno para la calibración, de carácter automático. Por esta razón, el ajuste de la balanza se va a realizar mediante un peso de calibración que sea de índole interno, con lo cual no es necesario el empleo de un peso de calibración externo. Entre los distintos modelos de medidor de peso
para los laboratorios, se pueden encontrar aquellos que presentan una división en gramos y aquellos con división en Newton, entre muchas otras opciones.


BALANZA ANALÍTICA ELÉCTRICA DE UN SOLO PLATILLO


Sirve para medir masa, esta balanza funciona digitalmente. Cuando se coloca alguna materia sobre su plato de medición, esta despliega en una pantalla electrónica la masa de dicha materia.

BALANZA DE TRIPLE BRAZO Y UN PLATILLO


Esta balanza consiste en un platillo, donde se miden las masas de los sólidos. Esta consiste en la comparación en una masa ya establecida en el brazo, que desliza sobre una barra con las medidas de masa pertinentes. Al quedar balanceado el sistema, se puede ver la masa del objeto en el punto que se marca en el brazo de la balanza.

BALANZA ANALÍTICA DE DOBLE PLATILLO

Esta sirve para comparar masas, y consiste en una balanza común con dos platillos para la comparación de masas.

BALANZAS PARA MEDICIÓN DE HUMEDAD


Las balanzas para medición de humedad determinan la sustancia seca que queda tras un proceso de secado con energía infrarroja de la sustancia total previamente pesada y calcula así la humedad de la masa pesada húmeda. Durante el proceso de secado se puede ver en la pantalla la disminución del contenido de humedad

LA BALANZA GRANATARIA


La masa de un cuerpo se mide corrientemente comparando el peso del cuerpo con el peso de cuerpos de masas conocidas, denominadas pesas. Dependiendo del trabajo que se quiera realizar, se selecciona el tipo de balanza más adecuada en cuanto a sensibilidad y rapidez en la pesada. La sensibilidad de una balanza depende de su capacidad: una balanza diseñada para pesar kilogramos difícilmente tendrá la sensibilidad necesaria para tener reproducibilidad en pesadas de miligramo. La tabla No. 1 muestra una clasificación parcial de las balanzas.

CALIBRACIÓN


Usualmente la calibración de una balanza electrónica implica la pesada de una masa patrón de valor conocido y el ajuste de la corriente de modo que el peso del patrón se indique correctamente en el display.
Otros modelos incluyen la masa patrón dentro de la balanza, y
el procedimiento de calibración se lleva a cabo automáticamente.


ERRORES DE MEDICIÓN


Errores sistemáticos


Son los que se repiten constantemente y afectan al resultado en un
sólo sentido (aumentando o disminuyendo la medida).
Pueden ser debidos a un mal calibrado del aparato, a la utilizacion de fórmulas (teoría) incorrectas, al manejo del aparato de forma no recomendada por el fabricante, etc. Estos errores sólo se eliminan mediante un análisis del problema y una "auditoría" de un técnico más cualificado que detecte lo erróneo del procedimiento.

Errores accidentales o aleatorios


No es posible determinar su causa. Afectan al resultado en ambos sentidos y se pueden disminuir por tratamiento estadístico: realizando varias medidas para que las desviaciones, por encima y por debajo del valor que se supone debe ser el verdadero, se compensen.


El factor humano


El "medidor" (observador) puede originar errores sitemáticos por una forma inadecuada de medir, introduciendo así un error siempre en el mismo sentido. No suele ser consciente de cómo introduce su error. Sólo se elimina cambiando de observador.
El observador puede introducir también errores accidentales por una imperfección de sus sentidos. Estos errores van unas veces en un sentido y otros en otro y se pueden compensar haciendo varias medidas y promediándolas.


Factores ambientales

La temperatura, la presión, la humedad, etc pueden alterar el proceso de medida si varían de unas medidas a otras. Es necesario fijar las condiciones externas e indicar, en medidas precisas, cuales fueron éstas. Si las condiciones externas varían aleatoriamente durante la medida, unos datos pueden compensar a los otros y el error accidental que introducen puede ser eliminado hallando la media de todos ellos.


RESUMEN


Condiciones que debe cumplir la balanza:

 

• Debe ser exacta: En equilibrio (fiel en el centro de la escala), el peso de un cuerpo colocado en un platillo debe ser igual al del cuerpo colocado en el otro.
• Debe ser fiel: Colocando la misma cantidad varias veces indica siempre el mismo resultado.

• Debe ser estable: La cruz debe volver a la posición inicial después de haber oscilado.

• Debe ser sensible: Es tanto más sensible, cuanto menor es la diferencia mínima de peso que puede apreciar. Se fabrican con la mínima fricción de las partes móviles.

• Debe tener un periodo de oscilación corto, por lo que se fabrican con brazos cortos y materiales ligeros. Las automáticas y electrónicas suelen tener un sistema de amortiguación para disminuir los tiempos de espera.
• Además las balanzas deben cumplir también: La balanza debe estar bien nivelada, por lo que la burbuja de nivel se vigilará para que esté ajustada.

• Deben estar en un lugar sólido, sin vibraciones (mesa de balanzas).

• Deben estar en un lugar apartado, protegidas de gases corrosivos, humedad, etc. (en sala de balanzas con puerta cerrada).

• Deben protegerse de las altas temperaturas, sol y de la electrostática.

• Se deben mantener limpias y con una sustancia higroscópica en su interior. No pesar objetos calientes (y a ser posible tampoco húmedos).

• Si poseen vitrina con puerta, esta debe estar cerrada (al efectuar la medición final y cuando no se utilice).

• En las balanzas provistas de disparador, el plato o platillos deben estar sin disparar al poner o quitar objetos o pesas.

• En las balanzas de dos platos que requieren utilizar caja de pesas, estas deben cogerse con pinzas y nunca con los dedos.

 


 

 



 



  
 
 
   
















 
 
 

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